Tu navegador (Internet Explorer 7 o anterior) está obsoleto. Tiene fallas de seguridad y no puede mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprende a actualizar su navegador.

X

Navegar / buscar

Redefiniendo el pecado (1)

Tiempo de lectura: 4 minutos

Redefiniendo el pecado. “Todos estos años te he servido…“

2 caminos hacia la felicidad

Jesús usa al hermano mayor y al hermano menor para presentar 2 formas básicas en las que la gente intenta encontrar la felicidad y la plenitud: el camino de la conformidad moral y el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. Cada uno actúa como unas gafas que te hacen ver el mundo de un color determinado. O como un paradigma modelando tu interpretación de todo. Ambos son una forma de encontrar significado y valor, de hacer frente a los males del mundo, y de determinar la diferencia entre lo bueno y lo malo. El hermano mayor en la parábola ilustra el camino de la conformidad moral. Los fariseos de los días de Jesús creían que, al ser el pueblo escogido por Dios, sólo podrían mantener su bendición y recibir la salvación final a través de una obediencia estricta a la Biblia. Hay innumerables variables de este paradigma, pero siempre se basan en poner la voluntad de Dios y los estándares de la comunidad por encima de la plenitud individual. Desde este punto de vista, sólo conseguiremos ser felices y un mundo mejor si conseguimos la rectitud moral. Podemos fallar a veces, claro, pero entonces seremos juzgados por cuan intenso es nuestro arrepentimiento. Desde este punto de vista, incluso en nuestros fallos siempre debemos estar a la altura.

El hermano menor en la parábola ilustra el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. En las culturas patriarcales antiguas algunos tomaban este camino, pero hoy en día hay muchos más que lo toman. Este paradigma dice que los individuos deben ser libres de perseguir sus propios objetivos y auto-realización sin importar sus costumbres o convenciones. Este punto de vista dice que el mundo sería un lugar mejor si la tradición, el prejuicio, la autoridad jerárquica, y otras barreras a la libertad personal fueran debilitadas o eliminadas.

Estas 2 formas de vida (y su colisión inevitable) son descritas de forma vívida en la película Único testigo. En este relato, la joven amish viuda, Raquel, se enamora del policía (y falso amish) John Book. Su suegro, Eli, la advierte de que está prohibido hacer algo así y que los ancianos la podrían castigar. Además, le dice, está actuando como una niña. “Yo seré la juez de todo esto” responde ella. “No, ellos serán los que te juzgarán… y también yo… si me avergüenzas”, dice él, furioso como un profeta. “Te avergüenzas a ti mismo”, responde Raquel, temblorosa pero orgullosa, y le da la espalda a su padre.

Aquí vemos un retrato conciso de los 2 caminos. La persona en el camino de la conformidad moral dice: “No haré lo que quiero hacer, sino lo que la tradición y la comunidad quieran que haga”. La persona que escoge el camino del auto-conocimiento dice: “Soy el único que puede decidir lo que está bien o mal para mí. Viviré como yo quiera y me encontraré a mí mismo y mi felicidad de esta manera”.

Nuestra sociedad occidental está tan profundamente dividida entre estas 2 maneras de pensar que difícilmente alguien puede imaginar otra forma de vida. Si criticas y te distancias de una de ellas, todo el mundo asume que has escogido seguir la otra, porque cada uno de estos enfoques tiende a dividir el mundo en 2 grupos básicos. El conformista moral dice: “La gente inmoral –la gente que vive a su manera- son lo que hace que el mundo no funcione, y la gente moral es la solución”. Los abogados de la auto-realización dicen: “Los “carcas”–la gente que dice “nosotros tenemos la razón”- son lo que hace que el mundo vaya mal, y la gente progresista es la solución.”  Cada bando dice “nuestro camino es el que el mundo debe tomar para solucionar sus problemas, y si no estás con nosotros, estás contra nosotros.”

¿Debemos concluir que cada persona se encuentra en una de estas 2 categorías? Sí y no. Un gran número de personas tienen un temperamento que los predispone  o bien a una vida de conformidad moral o bien a una vida de auto-realización. Algunos, sin embargo, van de un lado al otro, probando primero una estrategia y luego la otra en diferentes momentos de su vida. Algunos han probado el paradigma de la conformidad moral, han visto que acaba con ellos, y luego, en un cambio dramático, han ido hacia una vida de auto-realización. Otros han tomado la trayectoria opuesta.

Algunas personas combinan ambos paradigmas bajo el techo de la misma personalidad. Hay algunos “hermanos mayores” con pinta tradicional que, como válvula de escape, mantienen una vida secreta de comportamiento del tipo “hermano menor”. La policía lleva a cabo operaciones diseñadas para atrapar a depredadores sexuales en Internet que buscan a jóvenes y adolescentes, en las que regularmente atrapan a gente religiosa en sus redes, incluso a muchos clérigos.

A su vez, tenemos a otras personas, muy liberadas e irreligiosas en sus puntos de vista y estilos de vida, que ven a los conservadores religiosos con toda la superioridad moral y condescendencia del peor de los fariseos.

A pesar de estas variaciones, solo hay 2 formas primarias de acercarse a la vida. El mensaje de la parábola de Jesús es que ambos acercamientos están equivocados. Su parábola ilustra la alternativa radical.

Continuará…

Autor: Tim Keller

Fuente: A tiempo y a destiempo