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Mirar hacia el otro lado

Tiempo de lectura: 3 minutos

A ver, que no estoy tan mal. Tengo que guardar reposo y me estoy recuperando de una tonta y vergonzosa caída. Puedo apoyar algo el pie, y tengo algunas molestias, pero más vale que me tome en serio la recuperación, o tendré lesión para largo.

Un buen amigo me prestó unas muletas, algo fundamental, de lo contrario mis paseos al metro serían una agonía, ya que al no apoyar bien el pie, apoyo partes del pie que se terminan agotando, y los músculos que no están diseñados para sostener todo el pie se acalambran con el esfuerzo.

Lo interesante son las cosas que estoy aprendiendo de ir por la vida con muletas:

1. Andar con muletas es un arte. Vale la pena fijarte bien en cómo colocar el peso, coordinar el paso, mantener el ritmo.
2. Caminar con muletas es un ejercicio intenso. Me pongo a sudar como un pollo, noto el agotamiento en los músculos, tríceps, pectorales, antebrazos….. ¡me voy a poner hecho un toro!.
3. Cómprate unos guantes. Fui a El Corte Inglés y me compré por 9,95 Eur unos guantes de ciclismo de buena calidad, con almohadillas en las zonas que entrar en contacto con la agarradera de las muletas.
4. Cuando vas con muletas te vuelves invisible. Para la gente que camina por la calle eres un obstáculo, una especie de molestia que detiene su velocidad, para la gente que va en el metro eres un ser invisible. A esto le quiero dedicar un tiempo.

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No somos el centro

Tiempo de lectura: 4 minutos

Que las personas somos egocéntricas no es algo surgido en esta era. Que se sepa el ser humano ha sido egocéntrico desde dónde nos pueden explicar los libros de historia.

Miramos el mundo desde nuestros propios ojos, lo leemos según nuestra propia percepción y nos consideramos siempre mejor que los otros. Si esto no es así enfermamos. No lo digo metafóricamente, cuando nuestro ego sufre una devaluación o la realidad asoma con crueldad para destruir ese concepto sobre nosotros mismos que tan cuidadosamente hemos dibujado con el pincel del egocentrismo, entramos en depresión.

La época que vivimos añade un plus a este egocentrismo innato. Todo está al servicio de nuestra satisfacción. En eso se basa el sistema que hoy por hoy mueve el mundo (aunque parece ser que no será así durante mucho tiempo más). El consumismo se basa en la satisfacción de adquirir. Uno desea algo y lo compra. Eso produce un sentimiento de placer momentáneo, suele durar unos cuantos días pero pronto desaparece. Leer más