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¿Por qué hablar del pecado?

Tiempo de lectura: 1 minutos

Empezamos una nueva serie de videos breves en el que lanzaremos reflexiones sobre el tema del pecado. Sabemos que a priori es un tema non grato, y es por eso que empezamos explicando el por qué hablamos sobre esto.

Este blog existe solo para comunicar el Evangelio a aquella gente que tiene inquietudes espirituales, pero que quizás se ven muy distantes de acudir a instituciones religiosas en busca de respuestas.

No habría Evangelio de no ser por el pecado. Si no existiese un problema, no habría necesidad de solución. Es por eso que empezamos esta serie.

Deseamos hacerlo de la forma más abierta posible, transmitiendo lo que la Biblia comunica.

Iremos añadiendo todos los vídeos bajo la etiqueta: Serie pecado

¿Cómo puedo conocer a Dios?

Tiempo de lectura: 6 minutos

¿Qué es el cristianismo? Algunos dicen que es una filosofía, otros dicen que es una postura ética, mientras que otros dicen que en realidad es un experiencia. Sin embargo, ninguna de estas cosas realmente llega al corazón del asunto. Cada una de estas cosas son algo que el cristianismo tiene, pero ninguna de ellas sirve como una definición de lo que es el cristianismo. El cristianismo tiene como centro una relación entre una persona y Dios. Una persona que llega a ser cristiano se mueve de conocer a un Dios distante, a conocerlo directamente e íntimamente. Cristianismo es un conocimiento de Dios.

 

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Juan 17.3

 

¿Por qué necesito conocer a Dios?

 

Nuestro deseo por un personal conocimiento de Dios es fuerte, pero con frecuencia fallamos en reconocer por qué es este deseo. Cuando nos enamoramos por primera vez, cuando nos casamos, cuando escogemos nuestra carrera o cuando al fin obtenemos esa casa de nuestros sueños- estos logros despiertan en nosotros una expectación de ser más felices, pero pronto nos damos cuenta que nunca ocurre así.

 

Poco a poco descubrimos que nuestro deseo por ese algo precioso es un anhelo que ni un amante o una carrera o un logro, o aún las mejores cosas posibles, puedan alguna vez satisfacer. La satisfacción se debilita aún cuando cerramos nuestros dedos alrededor de nuestra meta. Nada ofrece el gozo que pareció prometer.

 

Hay algunas maneras de responder a esto:

 

Culpando a las cosas mismas– Encontrando defectos en todo y en todas las cosas alrededor de ti. Piensas que una mejor esposa, una mejor carrera, un mejor jefe o mejor salario finalmente te concederán la evasiva alegría. Mucha de la gente más exitosa en el mundo son- aburridos, descontentos, corren de nuevas cosas a nuevas cosas, frecuentemente cambian de consejeros, esposo, pareja, o ambientes.

 

Culpándote a ti mismo– Tratando duramente de vivir arriba de los standars. Mucha gente cree que han hecho pobres decisiones o han fallado en elevarse a la altura de los desafíos y alcanzar las cosas que les darían gozo y satisfacción. Tal gente naufraga con auto-dudas y tiende a apagarse a sí misma. Ellos piensan, “Si tan solo pudiera alcanzar mis metas, entonces este vacío se iría.” Pero esto no es así.

 

Culpando y reconociendo tu separación de Dios– Dándote cuenta que el vacío viene de tu separación de Dios, y por no tener una relación personal con él.

 

Con el propósito de construir una relación personal con Dios, debes saber tres cosas:

 

1) Quienes somos:

 

Somos creación de Dios. Dios nos creó y nos hizo para tener una relación con él. Nosotros le pertenecemos a él, y le debemos gratitud por cada respiración, por cada momento, por todo. Debido a que los seres humanos fueron hechos para vivir para él (para adorarle), nosotros siempre trataremos de adorar algo- si no es a Dios, escogeremos algún otro objeto de devoción para darle significado a nuestras vidas.

 

Somos pecadores. Todos nosotros hemos escogido (y lo reafirmamos diariamente) rechazar a Dios y hacer nuestra propia alegría y felicidad nuestra más alta prioridad. No deseamos adorar a Dios y rendirnos a él como dueño, sino que nos agarramos a dioses o ídolos, centrando nuestras vidas en cosas que prometen darnos significado como el éxito, las relaciones, la influencia, el amor, las comodidades y cosas parecidas.

 

Vivimos en esclavitud espiritual. Vivir por cualquier cosa aparte de Dios lleva al fracaso y a la decadencia. Cuando un pez sale del agua, el cual fue hecho para estar allí, no está libre, sino muerto. Adorar a otras cosas que no son Dios lleva hacia la pérdida de significado. Si alcanzamos estas cosas, ellas no pueden dar satisfacción, ya que estas cosas no son “dioses”. Ellas no reemplazan a Dios. Adorar a otras cosas aparte de Dios también nos lleva a tener problemas de auto-imagen. Terminamos definiéndonos a nosotros mismos en términos de nuestros logros de estas cosas. Debemos tenerlas o todo está perdido; de esta manera, estas cosas nos obligan a trabajar duro, o nos llenan de miedo si están en riesgo de perderse.

 

2) Quien es Dios:

 

Amor y justicia. La preocupación de Dios es nuestro gozo y bienestar. La mayoría de las personas aman a aquellos que les aman, pero Dios ama y busca aún a la gente que son sus enemigos. Pero aunque Dios es bueno y amoroso, el no puede tolerar la maldad. Lo opuesto de amor no es ira, sino indiferencia. Para imaginar la situación de Dios, imagina a un juez quien también es un padre, quien se sienta en el juicio de su hijo culpable. Un juez sabe que no puede dejar ir a su hijo, porque sin justicia ninguna sociedad puede sobrevivir. ¿Cuanto menos puede un Dios amoroso simplemente ignorar o suspender la justicia en nosotros- quienes somos amados, pero culpables de rebelión contra su autoridad amorosa?

 

Jesucristo. Jesús es Dios mismo venido a la tierra. Jesús primero vivió una vida perfecta, amando a Dios con todo su corazón, alma, y mente, cumpliendo toda obligación humana hacia Dios. El vivió la vida que tu debes vivir- un historial perfecto. Pero en lugar de recibir su recompensa (Vida eterna), Jesús dio su vida como un sacrificio por nuestros pecados, tomando el castigo y la muerte de cada uno de nosotros como deuda. Cuando nosotros creemos en él: 1) Nuestros pecados son perdonados por su muerte, y 2) Su perfecto expediente de vida es transferido a nuestra cuenta. Así, Dios nos acepta y nos mira como si nosotros hubiéramos hecho todo lo que Cristo ha hecho.

 

3) Qué debes hacer:

 

Arrepentirte. La primera cosa que debe hacer es admitir que has estado viviendo como tu propio dueño, adorando las cosas equivocadas, violando las leyes amorosas de Dios. “Arrepentimiento” significa que debes pedir perdón y voluntariamente vivir para él y centrado en él.

 

Creer. Fe es transferir tu confianza de tus propios esfuerzos a los esfuerzos de Cristo. Tu estabas confiando en otras cosas para hacerte aceptable a Dios, pero ahora conscientemente comienzas a confiar en lo que Jesús hizo para que seas aceptado por Dios. Todo lo que necesitas es nada. Si tu piensas, “Dios me debe algo por todos mis esfuerzos”, todavía estás fuera.

 

Ora de esta manera: “Yo reconozco que soy más imperfecto y pecador de lo que yo creía, pero veo que soy más amado y aceptado de lo que yo esperaba. Quiero cambiar mi vida vieja de vivir para mi mismo. No tengo nada en mi vida que amerite tu aprobación, pero ahora yo descanso en lo que Jesús hizo y pido ser aceptado en la familia de Dios por causa de El.”

 

Cuando tú haces esta transacción, dos cosas pasan en ese momento: 1) Tu cuenta es saldada, tus pecados son borrados permanentemente, tu eres adoptado legalmente en la familia de Dios y 2) El Espíritu Santo entra en tu corazón y comienza a cambiarte en el carácter de Jesús.

 

Sigue con esto. Cuenta a un amigo cristiano acerca de tu compromiso. Toma tu mismo un entrenamiento en las disciplinas Cristianas básicas de oración, adoración, estudio bíblico, y compañerismo con otros cristianos.

 

¿Por qué debo buscar a Dios?

 

Por un lado, puedes sentir que lo “necesitas”. A pesar de que puedas reconocer que tienes necesidades, solo Dios puede saberlo. Por eso, no debes tratar de usar a Dios para alcanzar tus propios propósitos. No es posible negociar con Dios. (“Yo haré esto si tú haces aquello.”) Esto no es Cristianismo del todo, sino una forma de magia o paganismo en el cual tu “apaciguas” el enojo de tu dios a cambio de un favor. ¿Estás entrando al cristianismo para servir a Dios, o para lograr que Dios te sirva a ti? Estos son dos motivos opuestos y ellos resultan en dos diferentes religiones. Tú debes venir a Dios porque 1) debes darle tu vida a él (porque él es tu creador) y 2) estás profundamente agradecido con él por el sacrificio de su hijo (porque él es tu redentor).

 

Por otro lado, puedes no sentir necesidad o interés para conocer a Dios. Esto no significa que no debas estar comprometido. Tu fuiste creado por Dios, entonces le debes a él tu vida, sin importar si lo sientes o no. Tu estás obligado a buscarle y pedirle que ablande tu corazón, abra tus ojos, y te ilumine. Si tu dices, “Yo no tengo fe”, esto tampoco es excusa. Solo necesitas dudar de tus dudas. Nadie puede dudar de todo a la vez- debes creer en algo más para dudar. Por ejemplo, ¿crees que eres competente para dirigir tu propia vida? ¿Dónde está la evidencia de eso? ¿Por qué dudar de todo menos acerca de Dios y de tu fe? ¿Es esto justo? Tu le debes a Dios buscarle a él. Hazlo así.

 

¿Qué sucede si no estoy listo para decidir?

 

Haz una lista de las cosas que crees que son barreras para cruzar la línea hacia la fe. Aquí están unas posibles:

 

Asuntos de contenido. ¿Entiendes las cosas básicas del mensaje cristiano- pecado, Jesús como Dios, sacrificio, fe?

 

Asunto de coherencia. ¿Tienes problemas intelectuales con el cristianismo? ¿Hay objeciones de la fe cristiana que no puedas resolver en tu propia mente?

 

Asuntos de costo. ¿Percibes que si te mueves a ser un cristiano lleno de fe te costará muy caro? ¿Qué miedos tienes acerca de tu compromiso?

 

Ahora camina hacia un amigo cristiano hasta que estos asuntos sean resueltos.

Autor: Tim Keller

Fuente: En línea con el Evangelio

 

¿En verdad hay tanta similitud entre Jesús y Mitra?

Tiempo de lectura: 4 minutos

El mitraísmo fue una religión de misterio, de origen iraní, que llegó a ser muy popular en Roma, sobre todo entre soldados y mercaderes. Sus adeptos se organizaban en sociedades secretas, compuestas exclusivamente por hombres, que rendían culto al dios Mitra.

Uno de los problemas que confrontamos al tratar de comparar esta religión con cualquier otra es la poca información, relativamente hablando, que tenemos proveniente de ellos mismos. Aparte de unos pocos textos y unos cuantos grafitis, lo que sabemos del mitraísmo proviene de sus oponentes, incluyendo los neo platónicos y los cristianos.

La idea de que existen muchas similitudes entre el cristianismo y el mitraísmo se debe mayormente a las teorías de un erudito Belga Franz Cumont, que publicó en 1903 una obra muy famosa titulada Los Misterios de Mitra. En esa obra Cumont especula que el mitraísmo tuvo una gran influencia sobre el cristianismo en sus primeros años; sin embargo, sus conclusiones han sido ampliamente rebatidas y rechazadas por la erudición casi en su totalidad.

Uno de los eruditos más reconocidos en el campo es Edwin Yamauchi, doctor en estudios Mediterráneos, reconocido por su meticulosidad al examinar las evidencias históricas. Yamauchi ha estudiado 22 lenguas, incluyendo Acadio, Arameo, Griego, Hebreo, Chino, Copto, Egipcio y Ugarítico. Entre sus 17 libros publicados está su extensa obra titulada “Persia y la Biblia”, en el que incluye sus descubrimientos sobre el mitraísmo. Yamauchi es sumamente respetado en la comunidad académica.

El galardonado historiador Paul Maier dijo de él: “Ningún académico mundial hoy día posee un mejor olfato para distinguir el sensacionalismo de la sensatez, los excesos más allá de la evidencia, y la especulación en lugar de la erudición”.

Al ser entrevistado por Lee Strobel en el libro “The Case for the Real Jesus” acerca de las similitudes entre Jesús y Mitra, estas fueron sus respuestas (voy a parafrasear las preguntas de Strobel para contextualizar las respuestas de Yamauchi):

¿Es verdad que el mitraísmo enseña que Mitra nació de una virgen?

Yamauchi: “No, eso definitivamente no es verdad. Mitra nació de una roca”.

¿Y qué de la aseveración de que Mitra nació un 25 de Diciembre?

Yamauchi: “Otra vez, eso no es un paralelo [con el cristianismo]”.

¿Por qué no?

“Porque nosotros no sabemos la fecha en que Jesús nació. Las fechas más tempranas celebrada por los cristianos era Enero 6 – de hecho, esa es la fecha en que todavía se celebra [el nacimiento de Cristo] en muchas iglesias en Oriente”.

Yamauchi pasa entonces a explicar cómo fue que la fiesta de Mitra llegó a asociarse con la del Sol Invictus y, consecuentemente, con el 25 de Diciembre. Pero no fue, sino hasta el 336, un año antes de la muerte de Constantino, que esa fecha fue oficialmente asignada al nacimiento de Jesús.

¿Es cierto que Mitra fue un maestro itinerante que se rodeó de 12 discípulos?

Yamauchi: “No; Mitra fue un dios, no un maestro”

¿Y qué de aquellos que dicen que Mitra ofreció inmortalidad a sus seguidores?

Yamauchi: “Bueno, eso puede ser inferido, pero ciertamente esa era la esperanza de muchos seguidores de cualquier religión. Así que eso no es sorprendente”.

¿Y acaso no es cierto que Mitra se sacrificó a sí mismo por la paz del mundo?

Yamauchi: “Eso es leer teología cristiana donde no está. Él no se sacrificó a sí mismo, sino que mató a un toro”. Más adelante, Yamauchi hace la observación de que las primeras prácticas que reportan la existencia del rito conocido como “taurobolium” o bautismo de los fieles con la sangre de toro, son del siglo II después de Cristo. El erudito Suizo Gunter Wagner está de acuerdo en que este tipo de ritual aparece por primera vez durante el reinado de Antonino Pío, en el 160 d.C.

Pero todavía hay algunos que alegan que Mitra fue enterrado en una tumba y que resucitó al tercer día. ¿Hay algo de cierto en eso?

Yamauchi: “Nosotros no sabemos nada acerca de la muerte de Mitra. Tenemos muchos monumentos, pero casi no tenemos evidencia textual, porque era una religión secreta. Pero yo no conozco ninguna referencia a su supuesta muerte y resurrección”.

¿Y qué del hecho de que Mitra era considerado el Buen Pastor, el camino, la verdad y la vida, el Logos, el Redentor, el Salvador?

Yamauchi: “No, otra vez eso es introducir teología cristiana dentro del [mitraísmo]”.

¿Pero acaso no es cierto que en el Mitraísmo se celebra una cena sacramental similar a la Santa Cena celebrada en el cristianismo?

Yamauchi: “Las comidas comunes se encuentran en casi todas las demás comunidades religiosas… En el caso del cristianismo, su comida se basa claramente en la Pascua, no en ninguna religión de misterio”.

En fin, que muchas de las supuestas similitudes entre el cristianismo y el mitraísmo, o entre Jesús y Mitra, se basa en leyendas urbanas que no descansan en argumentos sustentados con evidencias. Como dice el renombrado historiador de religión de la Universidad de Chicago, Mircea Eliade: “No existe ninguna razón para suponer que el Cristianismo primitivo haya sido influenciado por los misterios helenísticos”.

© Por Sugel Michelén. Todo Pensamiento Cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.