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Redefiniendo el pecado (2)

Tiempo de lectura: 4 minutos

Seguimos con la segunda parte (ver parte 1) del capítulo del libro de Tim KellerThe Prodigal God. La base del libro de Keller y de este capítulo está en una de las parábolas más conocidas de Jesús: Lucas 15:1-3, 11-32.2 hijos perdidos

En el acto 1, en la persona del hermano menor, Jesús nos da una descripción de pecado que todo el mundo reconoce. El hombre joven humilla a su familia y vive una vida auto-indulgente y disoluta. Está totalmente fuera de control, está alejado de su padre, que representa a Dios en la historia. Cualquiera que viva así será apartado de la presencia de Dios, algo con lo que los oyentes de la parábola estarían de acuerdo.

Sin embargo, en el acto 2, el énfasis está en el hermano mayor. Es meticulosamente obediente a su padre, y por tanto, por analogía, a los mandamientos de Dios. Lo tiene todo bajo control y es bastante disciplinado. Así que tenemos 2 hijos, uno “malo” según los estándares convencionales, y uno “bueno”, pero ambos están alejados del padre. El padre tiene que salir fuera e invitar a cada uno de ellos a recibir su amor y entrar en la fiesta. Así que no hay sólo un hijo perdido en esta parábola –hay 2.

Pero el acto 2 llega a una conclusión impensable. Jesús, quien cuenta la historia, deja de forma deliberada al hermano mayor en su estado de alienación. El “hijo malo” entra a la fiesta de su padre pero el “hijo bueno” no. El amante de prostitutas es salvo, pero el hombre de rectitud moral sigue perdido. Eso era darle la vuelta a todo lo aquella gente que había oído hasta entonces.

Pero Jesús no se queda ahí. Todavía dice algo más chocante. ¿Por qué el hermano mayor no entra? Él mismo da la razón: “Porque nunca te he desobedecido” El hermano mayor no está perdiendo el amor del padre a pesar de su bondad, sino por su bondad. No son sus pecados lo que crea una barrera entre él y su padre, es el orgullo que tiene respecto a sus logros morales; no son sus malos actos sino su justicia la que lo mantiene lejos de compartir la fiesta del padre.

¿Cómo puede ser esto? La respuesta es que el corazón de los hermanos, y los 2 modelos de vida que representan, son más parecidos de lo que aparentan.

¿Qué era lo que más quería en la vida el hermano menor? No podía soportar tener que compartir los recursos de su familia bajo la supervisión de su padre. Quería tomar sus propias decisiones y tener el control total de su parte de riqueza. ¿Cómo lo consigue? Con una demostración de poder, un desafío flagrante a los estándares de su comunidad, una declaración de completa independencia.

¿Qué era lo que más deseaba el hermano mayor? Si pensamos en ello, nos damos cuenta de que  quería lo mismo que su hermano. Estaba tan resentido con su padre como el hermano menor. También él quería las cosas de su padre en vez de  a su padre mismo. Sin embargo, mientras el hermano menor se fue lejos, el hermano mayor se quedó cerca y “nunca desobedeció” Esa era su manera de tomar el control. Su petición secreta es, “Nunca te he desobedecido, por lo tanto ahora tu tienes que hacer cosas en mi vida de la manera que yo quiero que se hagan

Los corazones de ambos hermanos eran iguales.  Ambos hijos no toleraban la autoridad de su padre y buscaron maneras de salir de debajo de ella. Ambos querían entrar en una posición en la que decirle a su padre cómo hacer las cosas.  Ambos, en otras palabras,  se rebelaron –pero uno lo hizo siendo muy malo y el otro siendo muy bueno. Ambos estaban alejados del corazón del padre, ambos eran hijos perdidos.

¿Te das cuenta de lo que Jesús está enseñando? Ninguno de los hijos amaba al padre en si mismo. Ambos estaban usando al padre para sus propios objetivos egoístas en vez de amarle, disfrutar de él, y servirle por amor a él. Eso significa que te puedes rebelar contra Dios y estar alejado de Él o bien por romper sus normas o bien por mantener sus normas de forma estricta.

Es un mensaje impactante: la obediencia severa a la ley de Dios puede ser una estrategia para rebelarse contra Dios.

Una comprensión más profunda del pecado.

Con esta parábola, Jesús nos da un concepto mucho más profundo del pecado del que tendríamos si Jesús no hubiese contado esta historia. Mucha gente piensa en el pecado como no llegar a cumplir las reglas de conducta de Dios, pero, aunque no es menos que eso, la definición del pecado que ofrece Jesús va más allá.

En su novela Sangre sabiaFlannery O’Connor dice de su personaje Hazel Motes que “había una profunda, oscura, innombrable convicción en él de que la forma de evitar a Jesús era evitar el pecado” Esto es algo muy perspicaz. Puedes evitar a Jesús como salvador guardando todas las normas morales. Si lo haces, entonces tienes “derechos”. Dios te debe respuestas a tus oraciones, una buena vida, un “pasaje hacia el cielo” cuando mueras. No necesitas a un salvador que te perdone por pura gracia, tu mismo eres tu propio salvador.

Esta actitud es claramente la del hermano mayor. ¿Por qué está tan enfadado con su padre? Siente que tiene el derecho de decirle a su padre cómo se deben utilizar las ropas, anillos, y los recursos de la familia. De la misma manera, la gente religiosa suele vivir vidas morales, pero su objetivo es influenciar a Dios, controlarlo, ponerlo en una posición en la que ellos piensan que Dios les va a deber algo.  Por tanto, después de toda su meticulosidad ética y piedad, se está en realidad rebelando contra su autoridad. Si tú, como el hermano mayor, crees que Dios debe bendecirte y ayudarte porque has trabajado muy duro para obedecerle y ser una buena persona, entonces puedes ver a Jesús simplemente como alguien que te ayude a ser mejor, como un buen ejemplo, o incluso tu inspiración, pero no es tu Salvador. Estás siendo tu propio salvador.

Continuará…

Fuente: A tiempo y a destiempo

Redefiniendo el pecado (1)

Tiempo de lectura: 4 minutos

Redefiniendo el pecado. “Todos estos años te he servido…“

2 caminos hacia la felicidad

Jesús usa al hermano mayor y al hermano menor para presentar 2 formas básicas en las que la gente intenta encontrar la felicidad y la plenitud: el camino de la conformidad moral y el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. Cada uno actúa como unas gafas que te hacen ver el mundo de un color determinado. O como un paradigma modelando tu interpretación de todo. Ambos son una forma de encontrar significado y valor, de hacer frente a los males del mundo, y de determinar la diferencia entre lo bueno y lo malo. El hermano mayor en la parábola ilustra el camino de la conformidad moral. Los fariseos de los días de Jesús creían que, al ser el pueblo escogido por Dios, sólo podrían mantener su bendición y recibir la salvación final a través de una obediencia estricta a la Biblia. Hay innumerables variables de este paradigma, pero siempre se basan en poner la voluntad de Dios y los estándares de la comunidad por encima de la plenitud individual. Desde este punto de vista, sólo conseguiremos ser felices y un mundo mejor si conseguimos la rectitud moral. Podemos fallar a veces, claro, pero entonces seremos juzgados por cuan intenso es nuestro arrepentimiento. Desde este punto de vista, incluso en nuestros fallos siempre debemos estar a la altura.

El hermano menor en la parábola ilustra el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. En las culturas patriarcales antiguas algunos tomaban este camino, pero hoy en día hay muchos más que lo toman. Este paradigma dice que los individuos deben ser libres de perseguir sus propios objetivos y auto-realización sin importar sus costumbres o convenciones. Este punto de vista dice que el mundo sería un lugar mejor si la tradición, el prejuicio, la autoridad jerárquica, y otras barreras a la libertad personal fueran debilitadas o eliminadas.

Estas 2 formas de vida (y su colisión inevitable) son descritas de forma vívida en la película Único testigo. En este relato, la joven amish viuda, Raquel, se enamora del policía (y falso amish) John Book. Su suegro, Eli, la advierte de que está prohibido hacer algo así y que los ancianos la podrían castigar. Además, le dice, está actuando como una niña. “Yo seré la juez de todo esto” responde ella. “No, ellos serán los que te juzgarán… y también yo… si me avergüenzas”, dice él, furioso como un profeta. “Te avergüenzas a ti mismo”, responde Raquel, temblorosa pero orgullosa, y le da la espalda a su padre.

Aquí vemos un retrato conciso de los 2 caminos. La persona en el camino de la conformidad moral dice: “No haré lo que quiero hacer, sino lo que la tradición y la comunidad quieran que haga”. La persona que escoge el camino del auto-conocimiento dice: “Soy el único que puede decidir lo que está bien o mal para mí. Viviré como yo quiera y me encontraré a mí mismo y mi felicidad de esta manera”.

Nuestra sociedad occidental está tan profundamente dividida entre estas 2 maneras de pensar que difícilmente alguien puede imaginar otra forma de vida. Si criticas y te distancias de una de ellas, todo el mundo asume que has escogido seguir la otra, porque cada uno de estos enfoques tiende a dividir el mundo en 2 grupos básicos. El conformista moral dice: “La gente inmoral –la gente que vive a su manera- son lo que hace que el mundo no funcione, y la gente moral es la solución”. Los abogados de la auto-realización dicen: “Los “carcas”–la gente que dice “nosotros tenemos la razón”- son lo que hace que el mundo vaya mal, y la gente progresista es la solución.”  Cada bando dice “nuestro camino es el que el mundo debe tomar para solucionar sus problemas, y si no estás con nosotros, estás contra nosotros.”

¿Debemos concluir que cada persona se encuentra en una de estas 2 categorías? Sí y no. Un gran número de personas tienen un temperamento que los predispone  o bien a una vida de conformidad moral o bien a una vida de auto-realización. Algunos, sin embargo, van de un lado al otro, probando primero una estrategia y luego la otra en diferentes momentos de su vida. Algunos han probado el paradigma de la conformidad moral, han visto que acaba con ellos, y luego, en un cambio dramático, han ido hacia una vida de auto-realización. Otros han tomado la trayectoria opuesta.

Algunas personas combinan ambos paradigmas bajo el techo de la misma personalidad. Hay algunos “hermanos mayores” con pinta tradicional que, como válvula de escape, mantienen una vida secreta de comportamiento del tipo “hermano menor”. La policía lleva a cabo operaciones diseñadas para atrapar a depredadores sexuales en Internet que buscan a jóvenes y adolescentes, en las que regularmente atrapan a gente religiosa en sus redes, incluso a muchos clérigos.

A su vez, tenemos a otras personas, muy liberadas e irreligiosas en sus puntos de vista y estilos de vida, que ven a los conservadores religiosos con toda la superioridad moral y condescendencia del peor de los fariseos.

A pesar de estas variaciones, solo hay 2 formas primarias de acercarse a la vida. El mensaje de la parábola de Jesús es que ambos acercamientos están equivocados. Su parábola ilustra la alternativa radical.

Continuará…

Autor: Tim Keller

Fuente: A tiempo y a destiempo

Unas palabras directas y punzantes

Tiempo de lectura: 1 minutos

Nuestra intención es ir publicando textos y videos que inviten a reflexionar, con cierta calma sobre Dios y sobre lo que Él transmite en el Evangelio expuesto en la Biblia, de lo lejos que está lo que transmite la Biblia de las creencias populares y los tópicos religiosos. Queremos que este sea un lugar para que cuestionéis, os preguntéis, razonéis, busquéis…

Pero hoy he visto este video y creo que aunque es realmente directo, es precisamente por eso por lo que me animo a compartirlo. Puede que las palabras pecado o pecador te hagan tirar el monitor de tu pc por la ventana, puede que algunos (algo más calmados) opten por cerrar la pestaña del navegador, pero os quiero animar a verlo al completo y preguntaros si lo que este hombre dice (Paul Washer es su nombre por si os interesa) es verdad o forma parte del mismo cuento religioso del que muchos estamos cansados. Por mi parte estoy convencido que sus palabras no son las de la religión del miedo, son palabras que transmiten lo crudo y lo hermoso del Evangelio de Dios.

Si, no voy a negarlo, cuesta saberse pecador, la misma palabra crea un fuerte sentimiento de aversión que a cualquiera le animaría a alistarse en filas comunistas, pero es una realidad que uno no puede evadir cuando tratamos de conocer a Dios y saber lo que Él nos ha comunicado. Quizás, el pecado es algo que nos violenta, pero ni siquiera sabemos lo que realmente es y qué significa para nuestra relación con Dios. Te animo a mantener una lucha contigo mismo para dejar el video abierto y escuchar… a cuestionarte… a preguntarte si lo que dice es cierto o falso.

 

¿De qué nos salva Jesús?

Tiempo de lectura: 4 minutos

Ayer trabajando una compañera me preguntó: “¿De qué nos salva Jesús?”

Creo que es la pregunta más interesante que me han hecho en mi vida en relación a la fe cristiana. Los cristianos decimos creer en Jesús, y que Él es nuestra salvación, pero ¿de qué exactamente nos salva? ¿Por qué es necesaria la salvación del ser humano? ¿Está en peligro?

Sin duda son preguntas que cualquier ser humano que esté cuestionando la fe cristiana debe hacerse, y los cristianos hemos de reconocer que no hemos procurado lo suficiente responder a estas incógnitas, y en nuestro lenguaje religioso hemos dejado fuera de la comprensión de los hombres y mujeres de hoy las respuestas a estos enigmas.

Quiero responder esta pregunta, según hoy entiendo por propia experiencia y habiendo aprendido por la enseñanza de Dios mismo a mi corazón.

En el principio, el mundo que hoy habitamos fue creado por Dios, y el ser humano no es excepción. Según nos relata el Génesis, podemos ver que Dios puso toda la creación bajo autoridad del ser humano, pero vemos que de la misma manera el ser humano vivía en un estado diferente al actual.

¿Cuál era ese estado? Había un vínculo entre el ser humano y Dios, ese vínculo era una relación de amor entre ambos. Cada uno cumplía su rol, como hoy en día vemos que hay roles en las relaciones, de la misma forma Dios tenía un rol en relación al ser humano, y el ser humano un rol en relación a Dios.

¿Cuales eran esos roles? Dios amaba al ser humano, se alegraba de ver la vida hecha de su creación: seres racionales, con capacidad para amar, de conversar, de sentir, de emocionarse, de trabajar, y un larguísimo etcétera. Dios se alegraba con el ser humano. La relación entre ambos no era de igual a igual, pues Dios poseía el conocimiento, la sabiduría y la justicia desde la eternidad, y el ser humano acababa de ser creado por Dios, por tanto quien regía la justicia, el conocimiento y el saber era Dios, y el ser humano obedecía con alegría, pues confiaba en Él y en sus consejos. Podríamos comparar este vínculo con el que actualmente vemos entre un hijo y sus padres, por supuesto, en otra esfera.

Estos vínculos quedaron rotos, pues Adán y Eva, los primeros seres humanos, eligieron tomar del fruto del conocimiento del bien y del mal. El tema no está en el fruto físico, sino en el deseo de conocer el bien y el mal al margen de lo que dijese Dios. Por tanto su deseo fue regir el conocimiento, la justicia y el saber según entendían ellos, con el deseo de llegar a ser como dioses. Entonces surgió un gran cambio en los vínculos entre Dios y los seres humanos. Dios efectúa lo que había dicho, ya que avisó al ser humano que si tomaban el fruto del conocimiento del bien y del mal morirían. Entonces ocurrió la muerte espiritual del ser humano, que vendría seguida de la muerte material o corporal.

La muerte espiritual es el desvincularse de Dios, pues todo espiritu pertenece a Él. Y hoy disponemos de nuestro espíritu separado de Él, sin relación con Él. Esta muerte espiritual, va apagando nuestros cuerpos hasta que expiramos nuestra última respiración corporal. Seguido de esto, somos llevados a ser juzgados delante de Dios.

¿Por qué hay un juicio? La vida nos ha sido concedida por Dios, un Ser que por instinto no conocemos sino que aborrecemos ya que esto son consecuencias del cambio de vínculos. Este Ser que es Dios, es el que rige el conocimiento, la sabiduría y la justicia en el Universo y todo lo que existe. Él es el encargado de mantener justicia en todo lo viviente, que todo esté en orden (por decirlo de algún modo). Podemos hacernos una idea vaga, pero una idea, observando a un juez estatal, él es la persona responsable de que se haga justicia en el Estado.

Muchas veces nos quejamos de las injusticias que sufrimos, pero no nos damos cuenta de que todas las injusticias serán juzgadas por Dios el día que él determine: tanto las que sufrimos como las que cometemos.

Entonces ocurre que todo ser humano merece ser condenado, es culpable ante la Ley de Dios. Nadie en la historia ha sido capaz de cumplirla, bueno, hubo uno que sí. Ese fue Jesucristo.

Desde los inicios de la vida, Dios prometió liberación, prometió enviar a alguien a salvarnos. Desde la misma caída, cuando Dios dijo a la Serpiente que la simiente de la mujer dañaría su calcañar (lo podéis leer en Genesis 3:14-15). Osea que alguien nacido de mujer le vencería. Y ese fue Jesús.

Jesús es el Hijo de Dios, tomando vida humana para si mismo, pasando por el vientre de su madre, siendo bebe, niño, adolescente, adulto… Cumpliendo la justicia de Dios en su vida, obedeciendo lo que Dios le pedía. Y Dios le pidió al fin de sus días no evitar ser crucificado, sino hacerlo por obediencia para salvar al ser humano. Este es el gran proyecto de Dios desde antes de la fundación del mundo. Que un Hombre Justo muriese, rompiendo así la ley de la muerte, pues la muerte es causa de la injusticia. Entonces Jesús fue muerto, pero la muerte no pudo con Él pues fue completamente justo, y por eso resucitó En Él está la oferta divina de vida espiritual.

Me he alargado, pero el tema lo requería. Gracias por tu paciencia.

El pez que se muerde la cola

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hay algo importante que nos transmite la Biblia, es el hecho de que el pecado nos aleja de Dios. Si indagamos en el tema nos daremos cuenta de que también se da otro hecho, que sin Dios no podemos sanarnos del pecado. Entonces, ¿no es esto algo imposible de resolver?

Explicaré una história que puede hacernos entender este hecho:

Moisan es un hombre que vino a Barcelona hace cinco meses. Vino de Rumanía, esperando encontrar en Barcelona una mejora de calidad de vida, ya que en Rumanía los sueldos son muy bajos (de 100 a 200€ el salario mensual obrero), pero sin embargo sucede que la comida, los electrodómesticos y todo lo que uno necesita para vivir está a precio europeo, es decir, que las cosas vienen costando lo que aquí.

La gente se ve obligada a tener sus propios huertos con el fin de tener algo que comer, y la vida es muy difícil allá.

Moisan vino a Barcelona sin papeles, pero le dijeron que podría conseguirlos si venía aquí. Los primeros días en la ciudad fueron un sin fin de frustraciones. Se vió en las calles, buscando un trabajo que no encontraba por el hecho de que no tenía papeles.

Esto le hizo ver que tenía necesidad de papeles urgente. Se informó en la oficina correspondiente, y le dijeron que la única opción que tenía era conseguir un contrato de trabajo, y que entonces le tramitarían los papeles.

Recorrío las calles de Barcelona pensando en que con la promesa de que le hiban a hacer los papeles le harían un contrato, pero no tardó en darse cuenta de que no lo conseguiría. Todos los empresarios le decían que no podían hacer un contrato a alguien que no tenía papeles.

Cinco meses de fría soledad, de lagos de frustración, lágrimas que mojaban su manta ya sucía de las guerrillas nocturnas de subsistencia.

Un día mientras dormía se le acercó un hombre y lo despertó. Le preguntó su nombre y se interesó por su situación. Moisán le contó su história y la encrucijada en la que se había visto envuelto. Moisán hacía mucho tiempo que no conversaba con alguien en confianza, sintió un gran alivio.

Jesús, el hombre que se le acercó, le preguntó si estaría dispuesto a trabajar en su empresa. Los ojos de Moisán se iluminaron, había oído hablar que algunos empresarios ofrecían trabajo sin contrato para los sin papeles… Sintió una gran alegría pues cada vez le resultaba más dificil encontrar el modo de subsistir y de llevarse algo a la boca. Pero Jesús le aclaró que quería hacerle un contrato laboral, para que obtuviese sus papeles. Moisán empezó a saltar de alegría, con lágrimas en los ojos y la cara mojada por ellas, le preguntó a Jesús que qué quería a cambio… Jesús le dijo que lo único que le hiba a exigir es que cumpliese en el trabajo, él le hiba a enseñar un nuevo oficio, le hiba a dar todas la herramientas y formación necesaria para que aprendiera a hacerlo…

Así empezó una relación de amistad entre un empresario y un sin papeles…

Esta história nos expresa el mismo conflicto que tenemos en el marco espiritual. De igual modo que Moisan no podía encontrar trabajo sin papeles y no podía conseguir papeles sin trabajo, nos ocurre que el pecado nos separa de Dios pero no podemos ser libres del pecado sin la ayuda de Dios. De allí que surja Jesús, hecho hombre para lograr que podamos acercarnos a Dios y ser libres del pecado.