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¿Qué haces con lo importante?

Tiempo de lectura: 2 minutos

Jesús solía contar muchas parábolas. Una parábola es una historia que contiene una enseñanza. Una de las historias que contó Jesús, fue la de un hombre que sabía de la existencia de un tesoro que estaba enterrado en un terreno. Como el hombre no podía acceder a ese terreno, no podía conseguir el tesoro. ¿Qué hizo entonces? Vendió todo lo que tenía, su casa, sus animales… Con el dinero que juntó, fue y compró aquel terreno en el que estaba el tesoro. El hombre se deshizo de todo lo suyo porque el tesoro tenía un gran valor, ¡valía la pena hacerlo!

Vivimos en una época en la que sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado a lo instantáneo. Vivimos aceleradamente. El microhondas cobra cada vez mayor relevancia en nuestras cocinas. El café “a fuego lento” ya es historia, las cápsulas han tomado el relevo. Leemos más nuestro timeline de Twitter o Facebook que libros. Esto nos lleva a esa costumbre de lo breve, lo rápido e instantáneo. Puede que no resulte fácil, en estas condiciones, coger una Biblia. Un libro que no se caracteriza por ser breve, rápido, ni instantáneo.

¿Por qué debería yo leer la Biblia? La Biblia es un libro que se autoproclama como la revelación de Dios para el ser humano. Puede que no estés de acuerdo con ello. Quizás seas alguien que cree en la existencia de un Ser superior. Puede que pienses que alguien tiene que haber creado el universo. Quizás has investigado algo de lo que la ciencia nos ha permitido conocer: la naturaleza, el universo, el cuerpo humano. ¡Es alucinante como funciona todo! ¡Todo parece milimétricamente diseñado! Puede ser que hayas llegado a la conclusión de que no puede ser producto del azar, sino que debe de haber algún Ser detrás de todo esto, pero no crees en el Dios de la Biblia.

En esta época de salvaje desempleo, estamos cada vez más dispuestos a formarnos profesionalmente, aprender idiomas o hacer cualquier cosa para conseguir un trabajo. Incluso aceptamos sacrificar parte de nuestro salario cuando asoman los fantasmas del ERE, el cierre de la empresa o el despido. En la vida nos esforzamos para lograr muchas cosas. ¿No te esforzarás por leer la Biblia? ¿No quieres saber qué es lo que realmente dice?

Puede que al leerla decidas no creer. Pero lo harás con conocimiento de causa. Para rechazar algo debes conocer aquello que rechazas. Para creerlo, también.

Pero déjame hacer un último apunte. No comiences a leer la Biblia buscando sus fallos. Como vimos en las dos entradas ¿Dios es cruel?, hay veces en las que aparentemente el Dios de la Biblia nos parece cruel, pero si ahondamos y buscamos respuestas, al final las encontramos en la misma Biblia.

Lee, reflexiona, medita, busca respuestas… Pero sobretodo, habla con Dios, aunque sea desde la lejanía, para pedirle que te haga entender. Créeme que lo hará.

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