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La locura de la cruz (2) El giro y la señal

Tiempo de lectura: 3 minutos
Fotografía: Algunos derechos reservados por Landahlauts

El giro

En la actualidad, uno de los argumentos que escucho respecto a Dios, es que la vida religiosa moralista es cosa del pasado. Una ilusión que quizás fue necesaria en tiempos pasados, pero que en la actualidad ha quedado obsoleta por el avance científico.

Lo que más me entristece es que somos los propios cristianos los culpables de haber distorsionado lo que transmite la Biblia, o al menos de no hablar claramente sobre ello. Y es que el mensaje de este Libro, que llamamos Biblia, es radical. Puede resultar mucho más fácil de comprender un código moral que el sacrificio del Hijo de Dios en una cruz romana. Pero ese es justamente el corazón de todo el relato de este libro, lo que llamamos “la locura de la cruz”.

Quizás te estés preguntando: ¿Pero no fue Dios quién dice la misma Biblia que dio los diez mandamientos? Si, así es. Pero el objetivo que tenían esos diez mandamientos no era hacer un camino al cielo. Esto es tremendamente importante.

Espero no hacer spolier ahora, tengo la esperanza de que la gran mayoría de vosotros habréis visto “El sexto sentido”. El final de la película nos dejó a todos pasmados, al final resultó que estaba muerto. ¿Verdad que el hecho de que durante toda la película el protagonista estuviera muerto cambió su sentido? Al saber esto, pudimos entender cosas que en el transcurso del film nos habían dejado descolorados. El final nos dio luz para entender la película al completo. Todo cobró sentido.

Igualmente, sería injusto juzgar un libro por uno de sus capítulos, cuando en los siguientes la historia da un giro que cambia por completo el sentido de ese capítulo. En la Biblia sucede lo mismo.

Si, la Biblia explica ese punto en la historia en la que Dios le dio a Moisés sus leyes, lo que conocemos como los diez mandamientos. Pero la muerte de Jesús en la cruz mostró el significado real de los diez mandamientos, y no solo de eso, sino también de los sacrificios de animales o del mismo Templo del que leemos en las páginas de los primeros libros de la Biblia. Pablo lo explica en su carta a los Romanos, la ley fue puesta para que conociéramos nuestra realidad, para que aquello que estaba oculto saltara a la vista. Sin la ley no hubiéramos podido comprender nuestro diagnóstico. Al conocer los preceptos de la Ley se despertó en nosotros una fuerza por desobedecer y eso nos hizo ver que realmente el pecado no era una cuestión, simplemente, de incumplir algunas normas, sino de que en nuestro interior odiamos y detestamos a Dios. Algo dentro de nosotros se rebela contra el Bien. La ley, en nuestro intento de cumplirla, nos rebela que el problema no es insignificante. Pensamos que algo es bueno, pero cuando nos esmeramos por vivir según ese código moral que creemos bueno, algo se despierta en nosotros con fuerza para desobedecer.

La señal

La cruz rompe los esquemas preconcebidos, violenta a la Religión. ¿Os habéis parado a pensar por quién fue crucificado Jesús? Por un lado fue condenado legalmente (aunque sin razones justas) por el poder romano (emblema político de aquellos tiempos), y realmente por los fariseos y otros religiosos de aquel entonces.

¿Qué sentido tiene esto de que la Biblia no sea entonces un libro de religión? Toda religión tiene unas pautas para conseguir el cielo o el paraíso. El cristianismo no es un conjunto de pautas, es un anuncio. Leer este libro quizás te deje la sensación de que el Dios que se muestra en él choca y desconcierta, pero también te hará comprender que poco tiene que ver con la religión que conocemos.

¿Pero no habla la Biblia de la Iglesia? Si. ¿Entonces, qué es Iglesia sino Religión? Iglesia es la comunidad de personas que tienen fe en Jesús. Es lo que generó la muerte y resurrección de Jesús. Se juntaban, oraban (se comunicaban con Dios, no repetían oraciones o rezos precocinados), se ayudaban, y sobretodo, hablaban y compartían esto que para ellos lo cambiaba todo. Ellos eran Iglesia como en la actualidad lo es toda comunidad de personas que se une para compartir su vida de fe en Jesús.

La Iglesia no son cuatro paredes bien adornadas, ni siquiera aquellas cuatro paredes que forman algún patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Igual que el mensaje central de la Biblia no es impartir un código moral para alcanzar el paraíso, sino el darnos un diagnóstico de nuestra realidad espiritual y anunciarnos lo que Jesucristo vino a darnos por medio de su muerte…

¿Qué vino a darnos?

…………….

Cafetero

Anteriores de esta serie:

1. La locura de la cruz

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