Tu navegador (Internet Explorer 7 o anterior) está obsoleto. Tiene fallas de seguridad y no puede mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprende a actualizar su navegador.

X

Navegar / buscar

La Luz

Tiempo de lectura: 1 minutos

En ocasiones hablamos de iluminados, ya sea para definir a alguién con grandes ideas o pensamientos o bien para mofarnos de alguien. La Luz es algo que simbólicamente nos habla de conocimiento, porque es lo que nos permite ver cosas que en la oscuridad no somos capaces de percibir. Dani Pujol dio una charla y habló sobre la Luz, me ha parecido adecuado para compartirlo en este blog ya que creo que explica a la perfección un asunto: ¿Realmente deseamos la Luz?

Descargar mp3

Redefiniendo el pecado (1)

Tiempo de lectura: 4 minutos

Redefiniendo el pecado. “Todos estos años te he servido…“

2 caminos hacia la felicidad

Jesús usa al hermano mayor y al hermano menor para presentar 2 formas básicas en las que la gente intenta encontrar la felicidad y la plenitud: el camino de la conformidad moral y el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. Cada uno actúa como unas gafas que te hacen ver el mundo de un color determinado. O como un paradigma modelando tu interpretación de todo. Ambos son una forma de encontrar significado y valor, de hacer frente a los males del mundo, y de determinar la diferencia entre lo bueno y lo malo. El hermano mayor en la parábola ilustra el camino de la conformidad moral. Los fariseos de los días de Jesús creían que, al ser el pueblo escogido por Dios, sólo podrían mantener su bendición y recibir la salvación final a través de una obediencia estricta a la Biblia. Hay innumerables variables de este paradigma, pero siempre se basan en poner la voluntad de Dios y los estándares de la comunidad por encima de la plenitud individual. Desde este punto de vista, sólo conseguiremos ser felices y un mundo mejor si conseguimos la rectitud moral. Podemos fallar a veces, claro, pero entonces seremos juzgados por cuan intenso es nuestro arrepentimiento. Desde este punto de vista, incluso en nuestros fallos siempre debemos estar a la altura.

El hermano menor en la parábola ilustra el camino del auto-conocimiento o la auto-realización. En las culturas patriarcales antiguas algunos tomaban este camino, pero hoy en día hay muchos más que lo toman. Este paradigma dice que los individuos deben ser libres de perseguir sus propios objetivos y auto-realización sin importar sus costumbres o convenciones. Este punto de vista dice que el mundo sería un lugar mejor si la tradición, el prejuicio, la autoridad jerárquica, y otras barreras a la libertad personal fueran debilitadas o eliminadas.

Estas 2 formas de vida (y su colisión inevitable) son descritas de forma vívida en la película Único testigo. En este relato, la joven amish viuda, Raquel, se enamora del policía (y falso amish) John Book. Su suegro, Eli, la advierte de que está prohibido hacer algo así y que los ancianos la podrían castigar. Además, le dice, está actuando como una niña. “Yo seré la juez de todo esto” responde ella. “No, ellos serán los que te juzgarán… y también yo… si me avergüenzas”, dice él, furioso como un profeta. “Te avergüenzas a ti mismo”, responde Raquel, temblorosa pero orgullosa, y le da la espalda a su padre.

Aquí vemos un retrato conciso de los 2 caminos. La persona en el camino de la conformidad moral dice: “No haré lo que quiero hacer, sino lo que la tradición y la comunidad quieran que haga”. La persona que escoge el camino del auto-conocimiento dice: “Soy el único que puede decidir lo que está bien o mal para mí. Viviré como yo quiera y me encontraré a mí mismo y mi felicidad de esta manera”.

Nuestra sociedad occidental está tan profundamente dividida entre estas 2 maneras de pensar que difícilmente alguien puede imaginar otra forma de vida. Si criticas y te distancias de una de ellas, todo el mundo asume que has escogido seguir la otra, porque cada uno de estos enfoques tiende a dividir el mundo en 2 grupos básicos. El conformista moral dice: “La gente inmoral –la gente que vive a su manera- son lo que hace que el mundo no funcione, y la gente moral es la solución”. Los abogados de la auto-realización dicen: “Los “carcas”–la gente que dice “nosotros tenemos la razón”- son lo que hace que el mundo vaya mal, y la gente progresista es la solución.”  Cada bando dice “nuestro camino es el que el mundo debe tomar para solucionar sus problemas, y si no estás con nosotros, estás contra nosotros.”

¿Debemos concluir que cada persona se encuentra en una de estas 2 categorías? Sí y no. Un gran número de personas tienen un temperamento que los predispone  o bien a una vida de conformidad moral o bien a una vida de auto-realización. Algunos, sin embargo, van de un lado al otro, probando primero una estrategia y luego la otra en diferentes momentos de su vida. Algunos han probado el paradigma de la conformidad moral, han visto que acaba con ellos, y luego, en un cambio dramático, han ido hacia una vida de auto-realización. Otros han tomado la trayectoria opuesta.

Algunas personas combinan ambos paradigmas bajo el techo de la misma personalidad. Hay algunos “hermanos mayores” con pinta tradicional que, como válvula de escape, mantienen una vida secreta de comportamiento del tipo “hermano menor”. La policía lleva a cabo operaciones diseñadas para atrapar a depredadores sexuales en Internet que buscan a jóvenes y adolescentes, en las que regularmente atrapan a gente religiosa en sus redes, incluso a muchos clérigos.

A su vez, tenemos a otras personas, muy liberadas e irreligiosas en sus puntos de vista y estilos de vida, que ven a los conservadores religiosos con toda la superioridad moral y condescendencia del peor de los fariseos.

A pesar de estas variaciones, solo hay 2 formas primarias de acercarse a la vida. El mensaje de la parábola de Jesús es que ambos acercamientos están equivocados. Su parábola ilustra la alternativa radical.

Continuará…

Autor: Tim Keller

Fuente: A tiempo y a destiempo

Mente abierta

Tiempo de lectura: 3 minutos

 

Pero éstos eran de mente más abierta que los que estaban en Tesalónica, y recibieron la palabra con buena disposición, examinando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
Hechos 17:11 Biblia Textual

Hay cosas en la biblia que pueden sorprendernos. ¿O no os sorprende que se hable de que la gente de mente abierta son los que estaban dispuestos a escuchar con atención sobre el Evangelio? ¿No es que cierto que hoy en día identificamos a los cristianos como gente de mente cerrada?

El tema tiene una explicación clara, y aunque pueda pareceros mentira, es algo que está vigente en la actualidad.

La fe cristiana era por aquel entonces una novedad que cambiaba todo el paradigma religioso de la época, que estaba centrado en dos grandes focos: el Dios de los judíos y el resto de dioses.

¿Por qué hago sólo dos grupos? ¿Por qué me atrevo a decir que todo movimiento religioso del momento se podía resumir en dos formas de religión?

Los judíos creían en el Dios que se había rebelado a Abraham, y con el que desde entonces tuvieron cierto contacto como nación. Lo vemos relatado en los libros de la Biblia hasta Malaquias. Creían en el Dios que era Creador y Juez de todo, el cual nadie había visto ni podía ver. Esto, precisamente, es lo que para mí la hace distinta al resto de religiones de la época, y lo que engloba al resto en otro grupo.

El resto de religiones tenían un dios que podían ver, tocar e incluso controlar. Eran dioses fabricados por auténticos artistas. Dioses hechos por la mano del hombre. Por otro lado estos solían caracterizarse por enfocarse en ciertos aspectos de la naturaleza o la sabiduría. El dios del sol, el dios de la sabiduría, el dios de la sexualidad… Cada uno tenía sus propias facultades. Ninguno de ellos daba una explicación de la vida ni de la razón por la que vivimos en una vida donde hay sufrimiento, dolor y muerte. Mucho menos tenían a esos dioses por jueces, en el sentido de medir y juzgar las cosas con  justicia. ¿Quién querría construir un dios y pensar que era su juez? Es más común pensar que nos dará suerte y riquezas, ¿no?

Estas son las razones por las que me atrevo a decir que veo dos grupos religiosos en aquella época.

Dentro del marco judío es donde nos encontramos con esto que se nos relata en el libro de los hechos. Se dice que esta gente era de mente más abierta, y que por eso escuchaban y examinaban lo que les decían, con las Escrituras.

Para la religión judía era inconcebible lo que había pasado, no esperaban que el Mesías fuera quien fue Jesús. Esperaban que fuese alguien victorioso y poderoso que les sacase de estar esclavizados de Roma. No era posible que el Mesías esperado fuera alguien con aparente debilidad, que no empeñó espada para luchar por su pueblo y que para más inri murió como un perdedor crucificado en una cruz romana.

Esta es la razón por la que para creer en el Evangelio fue necesario que las personas fuesen de mente abierta, para poder escuchar lo ocurrido sin prejuicios y examinarlo con la Biblia que ellos tenían entonces (la misma de hoy pero hasta Malaquias). Fue entonces cuando pudieron ver que todo lo ocurrido estaba anunciado por años y años en las Escrituras, y pudieron comprender que lo que el ser humano necesitaba no era una liberación territorial temporal, sino una espiritual y eterna.

Hoy no hay cosa más descabellada que pensar que alguien que murió crucificado pueda salvarte de algo. Ni siquiera es concebible que necesitemos un salvador en la mentalidad actual. Pero Dios no entiende de tópicos o de ideas precocinadas, por algo le dijo a Moisés “Yo Soy el que Soy”.

¿Quieres escuchar?

¿Cómo puedo conocer a Dios?

Tiempo de lectura: 6 minutos

¿Qué es el cristianismo? Algunos dicen que es una filosofía, otros dicen que es una postura ética, mientras que otros dicen que en realidad es un experiencia. Sin embargo, ninguna de estas cosas realmente llega al corazón del asunto. Cada una de estas cosas son algo que el cristianismo tiene, pero ninguna de ellas sirve como una definición de lo que es el cristianismo. El cristianismo tiene como centro una relación entre una persona y Dios. Una persona que llega a ser cristiano se mueve de conocer a un Dios distante, a conocerlo directamente e íntimamente. Cristianismo es un conocimiento de Dios.

 

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Juan 17.3

 

¿Por qué necesito conocer a Dios?

 

Nuestro deseo por un personal conocimiento de Dios es fuerte, pero con frecuencia fallamos en reconocer por qué es este deseo. Cuando nos enamoramos por primera vez, cuando nos casamos, cuando escogemos nuestra carrera o cuando al fin obtenemos esa casa de nuestros sueños- estos logros despiertan en nosotros una expectación de ser más felices, pero pronto nos damos cuenta que nunca ocurre así.

 

Poco a poco descubrimos que nuestro deseo por ese algo precioso es un anhelo que ni un amante o una carrera o un logro, o aún las mejores cosas posibles, puedan alguna vez satisfacer. La satisfacción se debilita aún cuando cerramos nuestros dedos alrededor de nuestra meta. Nada ofrece el gozo que pareció prometer.

 

Hay algunas maneras de responder a esto:

 

Culpando a las cosas mismas– Encontrando defectos en todo y en todas las cosas alrededor de ti. Piensas que una mejor esposa, una mejor carrera, un mejor jefe o mejor salario finalmente te concederán la evasiva alegría. Mucha de la gente más exitosa en el mundo son- aburridos, descontentos, corren de nuevas cosas a nuevas cosas, frecuentemente cambian de consejeros, esposo, pareja, o ambientes.

 

Culpándote a ti mismo– Tratando duramente de vivir arriba de los standars. Mucha gente cree que han hecho pobres decisiones o han fallado en elevarse a la altura de los desafíos y alcanzar las cosas que les darían gozo y satisfacción. Tal gente naufraga con auto-dudas y tiende a apagarse a sí misma. Ellos piensan, “Si tan solo pudiera alcanzar mis metas, entonces este vacío se iría.” Pero esto no es así.

 

Culpando y reconociendo tu separación de Dios– Dándote cuenta que el vacío viene de tu separación de Dios, y por no tener una relación personal con él.

 

Con el propósito de construir una relación personal con Dios, debes saber tres cosas:

 

1) Quienes somos:

 

Somos creación de Dios. Dios nos creó y nos hizo para tener una relación con él. Nosotros le pertenecemos a él, y le debemos gratitud por cada respiración, por cada momento, por todo. Debido a que los seres humanos fueron hechos para vivir para él (para adorarle), nosotros siempre trataremos de adorar algo- si no es a Dios, escogeremos algún otro objeto de devoción para darle significado a nuestras vidas.

 

Somos pecadores. Todos nosotros hemos escogido (y lo reafirmamos diariamente) rechazar a Dios y hacer nuestra propia alegría y felicidad nuestra más alta prioridad. No deseamos adorar a Dios y rendirnos a él como dueño, sino que nos agarramos a dioses o ídolos, centrando nuestras vidas en cosas que prometen darnos significado como el éxito, las relaciones, la influencia, el amor, las comodidades y cosas parecidas.

 

Vivimos en esclavitud espiritual. Vivir por cualquier cosa aparte de Dios lleva al fracaso y a la decadencia. Cuando un pez sale del agua, el cual fue hecho para estar allí, no está libre, sino muerto. Adorar a otras cosas que no son Dios lleva hacia la pérdida de significado. Si alcanzamos estas cosas, ellas no pueden dar satisfacción, ya que estas cosas no son “dioses”. Ellas no reemplazan a Dios. Adorar a otras cosas aparte de Dios también nos lleva a tener problemas de auto-imagen. Terminamos definiéndonos a nosotros mismos en términos de nuestros logros de estas cosas. Debemos tenerlas o todo está perdido; de esta manera, estas cosas nos obligan a trabajar duro, o nos llenan de miedo si están en riesgo de perderse.

 

2) Quien es Dios:

 

Amor y justicia. La preocupación de Dios es nuestro gozo y bienestar. La mayoría de las personas aman a aquellos que les aman, pero Dios ama y busca aún a la gente que son sus enemigos. Pero aunque Dios es bueno y amoroso, el no puede tolerar la maldad. Lo opuesto de amor no es ira, sino indiferencia. Para imaginar la situación de Dios, imagina a un juez quien también es un padre, quien se sienta en el juicio de su hijo culpable. Un juez sabe que no puede dejar ir a su hijo, porque sin justicia ninguna sociedad puede sobrevivir. ¿Cuanto menos puede un Dios amoroso simplemente ignorar o suspender la justicia en nosotros- quienes somos amados, pero culpables de rebelión contra su autoridad amorosa?

 

Jesucristo. Jesús es Dios mismo venido a la tierra. Jesús primero vivió una vida perfecta, amando a Dios con todo su corazón, alma, y mente, cumpliendo toda obligación humana hacia Dios. El vivió la vida que tu debes vivir- un historial perfecto. Pero en lugar de recibir su recompensa (Vida eterna), Jesús dio su vida como un sacrificio por nuestros pecados, tomando el castigo y la muerte de cada uno de nosotros como deuda. Cuando nosotros creemos en él: 1) Nuestros pecados son perdonados por su muerte, y 2) Su perfecto expediente de vida es transferido a nuestra cuenta. Así, Dios nos acepta y nos mira como si nosotros hubiéramos hecho todo lo que Cristo ha hecho.

 

3) Qué debes hacer:

 

Arrepentirte. La primera cosa que debe hacer es admitir que has estado viviendo como tu propio dueño, adorando las cosas equivocadas, violando las leyes amorosas de Dios. “Arrepentimiento” significa que debes pedir perdón y voluntariamente vivir para él y centrado en él.

 

Creer. Fe es transferir tu confianza de tus propios esfuerzos a los esfuerzos de Cristo. Tu estabas confiando en otras cosas para hacerte aceptable a Dios, pero ahora conscientemente comienzas a confiar en lo que Jesús hizo para que seas aceptado por Dios. Todo lo que necesitas es nada. Si tu piensas, “Dios me debe algo por todos mis esfuerzos”, todavía estás fuera.

 

Ora de esta manera: “Yo reconozco que soy más imperfecto y pecador de lo que yo creía, pero veo que soy más amado y aceptado de lo que yo esperaba. Quiero cambiar mi vida vieja de vivir para mi mismo. No tengo nada en mi vida que amerite tu aprobación, pero ahora yo descanso en lo que Jesús hizo y pido ser aceptado en la familia de Dios por causa de El.”

 

Cuando tú haces esta transacción, dos cosas pasan en ese momento: 1) Tu cuenta es saldada, tus pecados son borrados permanentemente, tu eres adoptado legalmente en la familia de Dios y 2) El Espíritu Santo entra en tu corazón y comienza a cambiarte en el carácter de Jesús.

 

Sigue con esto. Cuenta a un amigo cristiano acerca de tu compromiso. Toma tu mismo un entrenamiento en las disciplinas Cristianas básicas de oración, adoración, estudio bíblico, y compañerismo con otros cristianos.

 

¿Por qué debo buscar a Dios?

 

Por un lado, puedes sentir que lo “necesitas”. A pesar de que puedas reconocer que tienes necesidades, solo Dios puede saberlo. Por eso, no debes tratar de usar a Dios para alcanzar tus propios propósitos. No es posible negociar con Dios. (“Yo haré esto si tú haces aquello.”) Esto no es Cristianismo del todo, sino una forma de magia o paganismo en el cual tu “apaciguas” el enojo de tu dios a cambio de un favor. ¿Estás entrando al cristianismo para servir a Dios, o para lograr que Dios te sirva a ti? Estos son dos motivos opuestos y ellos resultan en dos diferentes religiones. Tú debes venir a Dios porque 1) debes darle tu vida a él (porque él es tu creador) y 2) estás profundamente agradecido con él por el sacrificio de su hijo (porque él es tu redentor).

 

Por otro lado, puedes no sentir necesidad o interés para conocer a Dios. Esto no significa que no debas estar comprometido. Tu fuiste creado por Dios, entonces le debes a él tu vida, sin importar si lo sientes o no. Tu estás obligado a buscarle y pedirle que ablande tu corazón, abra tus ojos, y te ilumine. Si tu dices, “Yo no tengo fe”, esto tampoco es excusa. Solo necesitas dudar de tus dudas. Nadie puede dudar de todo a la vez- debes creer en algo más para dudar. Por ejemplo, ¿crees que eres competente para dirigir tu propia vida? ¿Dónde está la evidencia de eso? ¿Por qué dudar de todo menos acerca de Dios y de tu fe? ¿Es esto justo? Tu le debes a Dios buscarle a él. Hazlo así.

 

¿Qué sucede si no estoy listo para decidir?

 

Haz una lista de las cosas que crees que son barreras para cruzar la línea hacia la fe. Aquí están unas posibles:

 

Asuntos de contenido. ¿Entiendes las cosas básicas del mensaje cristiano- pecado, Jesús como Dios, sacrificio, fe?

 

Asunto de coherencia. ¿Tienes problemas intelectuales con el cristianismo? ¿Hay objeciones de la fe cristiana que no puedas resolver en tu propia mente?

 

Asuntos de costo. ¿Percibes que si te mueves a ser un cristiano lleno de fe te costará muy caro? ¿Qué miedos tienes acerca de tu compromiso?

 

Ahora camina hacia un amigo cristiano hasta que estos asuntos sean resueltos.

Autor: Tim Keller

Fuente: En línea con el Evangelio