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No fue una manzana

Tiempo de lectura: 4 minutos

Hay muchos tópicos sociales sobre las historias bíblicas, y hoy quería hablaros de uno que creo importante.

Es muy común que cuando le preguntas a alguien que no ha leído la historia biblica sobre Adán y Eva, y sobre el cómo ocurrió el divorcio con Dios se diga que fue por coger una manzana de un árbol. Tengo que decir que no tengo nada en contra de que fuese una manzana, un higo o aguacate… creo que eso no importa, no voy a pelearme diciendo que fue una pera y no una manzana.

Pero creo que el tema merece nuestra reflexión, y para ello no hay nada mejor que primero veamos lo que realmente dice la Biblia sobre este suceso histórico.

En primer lugar la Biblia explica cómo Dios creó todo el mundo que conocemos y pasa a decir que hizo un huerto con muchos árboles frutales, entre todos ellos había uno en el centro llamado “el árbol del conocimiento del bien y del mal”, del cuál les ordenó que no comieran o de lo contrario morirían. Puedes leer si te interesa el relato completo en Genesis 1 y 2, pero cito las mismas palabras que salen escritas en Genesis 2: 16-17:

“Y ordenó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.”

Quizás os parezca sin importancia este cambio, pero creo que la historia de la manzanita mordida nos hace ver un Dios intransigente, un Dios que hace las cosas para mofarse de privarnos de ellas, un Dios que goza con ser un dictador. Por lo menos es lo que me hace pensar a mi la historia de un Dios que castiga y hace sufrir las consecuencias tan grandes por un inocente mordisco a una manzana, pero el hecho real no fue así.

El hecho real fue que Dios nos hizo libres, no nos hizo máquinas programadas, y puso la oportunidad de continuar confiando en Él la justicia y el juicio de lo bueno y de lo malo, o tomar nosotros ese lugar que le corresponde a Él como Dios y decidir nosotros que era lo bueno y lo malo en base a nuestro conocimiento. Allí está, creo yo, el meollo de la cuestión que expone el relato biblico. Es entendible que entonces esto tenga la consecuencia de un gran divorcio entre nosotros los humanos y Dios mismo.

Es interesante seguir leyendo el relato, sobretodo en la forma en que la serpiente seduce al ser humano para que tome de ese fruto, Genesis 3: 1-7:

Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”?

Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.” Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.

En primer lugar es impresionante la sugerencia: “¿Conque Dios os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”? La mujer responde con claridad: “no, no, no exageres, no podemos comer solamente de un árbol” Esa era la realidad de la prohibición, pero la Serpiente, así llamada en muchos lugares de la Biblia, muestra la idea de un Dios exageradamente prohibitivo. ¿No seguimos teniendo esa idea de Dios en la actualidad? Dios prohibe, es cierto, porque es Justo, pero no lo prohibe todo.

Segundo: “no moriréis”. Sugiere claramente de que Dios es mentiroso. La Serpiente les sugiere que realmente van a tener mucho más conocimiento, que en realidad eso es lo que Dios no quiere, pues los quiere tener sometidos a su dictadura… ¿No os suena este pensamiento en vuestras mentes? Somos humanos y debido a las consecuencias de ese divorcio que tuvo lugar con nuestro Creador llevamos esas ideas impresas en nuestras mentes.

Lo que me gustaría decirte es que leas la Biblia, y entonces digas si crees o no crees, pero no te conformes con las historietas infantiles que corren por allí, ya que son historias distorsionadas que tratan de hacer a Dios como un neurótico empedernido, y los que escribimos en este sitio podemos decirte que ese no es el Dios que conocemos.

También que es grande el contraste entre Dios y el humano. Vivimos en un momento bastante determinante en cuanto a la libertad de Internet se refiere, un momento en el que se están tomando medidas de censura y control de la Red. Lo que el ser humano ha creado lo quiere tener bien atado y no quiere que nada se escape de sus manos. Dios contrasta con esto, Él te ha creado, pero no te censura, no te priva, no te impide, te ha hecho libre. Eso si, ha determinado un día para Juzgar todas las cosas, ya que se responsabiliza de lo que ha creado, y Él Es el Juez de todo lo que ha hecho. Puede que esto te parezca mal, pero al fin y al cabo el no va a juzgar con injusticia, sino con una balanza perfectamente justa, mientras te está dando libertad para actuar, pensar, sentir y hacer. Los humanos sin embargo a veces censuramos aunque sea injustamente, privamos del acto, pensamiento y del sentimiento, cosas muy patentes hoy con las medidas internacionales del control en Internet.

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