Tu navegador (Internet Explorer 7 o anterior) está obsoleto. Tiene fallas de seguridad y no puede mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprende a actualizar su navegador.

X

Navegar / buscar

¿Qué dijo Jesucristo sobre sí mismo? (1)

Tiempo de lectura: 2 minutos

Como dije en mi anterior post “¿Por qué la Biblia?” hay muchísimas cosas que las diferentes religiones cristianas que conocemos dicen que son contradicciones claras con lo que dice la Biblia. Es importante notar que ante la mucha imaginación humana para los temas de religión, Dios ha querido dejarnos un Libro en el que nos comunica Quién Es, cuál es nuestra situación y qué ha hecho para rescatarnos. Todo esto lo iremos hablando los diferentes blogueros que escribimos en este sitio, porque no pretendemos recaudar gente para ninguna religión, sino transmitir el mismo mensaje que hemos recibido y que ha abierto nuestros ojos… el mensaje de la Biblia.

Hoy quiero empezar una serie de post que tratarán sobre el tema de lo que Jesús dijo sobre sí mismo. Jesús hoy y a lo largo de la historia ha sido considerado como un revolucionario, un martir, un filósofo, un maestro… ¿Pero qué dijo él mismo? ¿Quién dijo que era?

Para ver el primer cuadro de esta sala de un gran museo, vamos a ponernos al día.

Jesús se encontraba en sus últimos momentos de vida, sabiendo que así era. Se encontraba cenando con sus discípulos, sus amigos que le habían acompañado en los últimos tres años. De pronto Jesús se pone a hablar con Dios, y esto es lo que le dice:

Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.

Evangelio de Juan 17: 1-5

Os dejo un video en el que se escenifica toda la conversación que Jesús tiene con Dios, es un extracto de la película “The Gospel of John”:

Resaltemos las cosas que Jesús dice sobre sí mismo:

1. Se reconoce como Su Hijo.

2. Que tiene autoridad para dar vida eterna a sus seguidores.

3. Que ha sido enviado.

4. Que ha hecho la obra que Le dio.

5. Que tenía gloria junto con Dios antes que el mundo existiera.

Puede que estas cosas te parezcan locuras, como en su momento le parecieron locuras a los religiosos de Israel -por eso le crucificaron-, pero esto es lo que transmite la Biblia, esto es lo que dijo Jesús. Suavizarlo, relativizarlo, descafeinarlo y quitarle calorías para que tenga mejor aceptación puede que permita que no cueste tanto entenderlo, pero deja de ser verdad, deja de ser el auténtico mensaje que transmite la Biblia. Es más, si eliminamos que Jesús era el Hijo de Dios el mensaje de la Biblia pierde todo sentido y razón de ser.

Seguiremos…

¿De qué nos salva Jesús?

Tiempo de lectura: 4 minutos

Ayer trabajando una compañera me preguntó: “¿De qué nos salva Jesús?”

Creo que es la pregunta más interesante que me han hecho en mi vida en relación a la fe cristiana. Los cristianos decimos creer en Jesús, y que Él es nuestra salvación, pero ¿de qué exactamente nos salva? ¿Por qué es necesaria la salvación del ser humano? ¿Está en peligro?

Sin duda son preguntas que cualquier ser humano que esté cuestionando la fe cristiana debe hacerse, y los cristianos hemos de reconocer que no hemos procurado lo suficiente responder a estas incógnitas, y en nuestro lenguaje religioso hemos dejado fuera de la comprensión de los hombres y mujeres de hoy las respuestas a estos enigmas.

Quiero responder esta pregunta, según hoy entiendo por propia experiencia y habiendo aprendido por la enseñanza de Dios mismo a mi corazón.

En el principio, el mundo que hoy habitamos fue creado por Dios, y el ser humano no es excepción. Según nos relata el Génesis, podemos ver que Dios puso toda la creación bajo autoridad del ser humano, pero vemos que de la misma manera el ser humano vivía en un estado diferente al actual.

¿Cuál era ese estado? Había un vínculo entre el ser humano y Dios, ese vínculo era una relación de amor entre ambos. Cada uno cumplía su rol, como hoy en día vemos que hay roles en las relaciones, de la misma forma Dios tenía un rol en relación al ser humano, y el ser humano un rol en relación a Dios.

¿Cuales eran esos roles? Dios amaba al ser humano, se alegraba de ver la vida hecha de su creación: seres racionales, con capacidad para amar, de conversar, de sentir, de emocionarse, de trabajar, y un larguísimo etcétera. Dios se alegraba con el ser humano. La relación entre ambos no era de igual a igual, pues Dios poseía el conocimiento, la sabiduría y la justicia desde la eternidad, y el ser humano acababa de ser creado por Dios, por tanto quien regía la justicia, el conocimiento y el saber era Dios, y el ser humano obedecía con alegría, pues confiaba en Él y en sus consejos. Podríamos comparar este vínculo con el que actualmente vemos entre un hijo y sus padres, por supuesto, en otra esfera.

Estos vínculos quedaron rotos, pues Adán y Eva, los primeros seres humanos, eligieron tomar del fruto del conocimiento del bien y del mal. El tema no está en el fruto físico, sino en el deseo de conocer el bien y el mal al margen de lo que dijese Dios. Por tanto su deseo fue regir el conocimiento, la justicia y el saber según entendían ellos, con el deseo de llegar a ser como dioses. Entonces surgió un gran cambio en los vínculos entre Dios y los seres humanos. Dios efectúa lo que había dicho, ya que avisó al ser humano que si tomaban el fruto del conocimiento del bien y del mal morirían. Entonces ocurrió la muerte espiritual del ser humano, que vendría seguida de la muerte material o corporal.

La muerte espiritual es el desvincularse de Dios, pues todo espiritu pertenece a Él. Y hoy disponemos de nuestro espíritu separado de Él, sin relación con Él. Esta muerte espiritual, va apagando nuestros cuerpos hasta que expiramos nuestra última respiración corporal. Seguido de esto, somos llevados a ser juzgados delante de Dios.

¿Por qué hay un juicio? La vida nos ha sido concedida por Dios, un Ser que por instinto no conocemos sino que aborrecemos ya que esto son consecuencias del cambio de vínculos. Este Ser que es Dios, es el que rige el conocimiento, la sabiduría y la justicia en el Universo y todo lo que existe. Él es el encargado de mantener justicia en todo lo viviente, que todo esté en orden (por decirlo de algún modo). Podemos hacernos una idea vaga, pero una idea, observando a un juez estatal, él es la persona responsable de que se haga justicia en el Estado.

Muchas veces nos quejamos de las injusticias que sufrimos, pero no nos damos cuenta de que todas las injusticias serán juzgadas por Dios el día que él determine: tanto las que sufrimos como las que cometemos.

Entonces ocurre que todo ser humano merece ser condenado, es culpable ante la Ley de Dios. Nadie en la historia ha sido capaz de cumplirla, bueno, hubo uno que sí. Ese fue Jesucristo.

Desde los inicios de la vida, Dios prometió liberación, prometió enviar a alguien a salvarnos. Desde la misma caída, cuando Dios dijo a la Serpiente que la simiente de la mujer dañaría su calcañar (lo podéis leer en Genesis 3:14-15). Osea que alguien nacido de mujer le vencería. Y ese fue Jesús.

Jesús es el Hijo de Dios, tomando vida humana para si mismo, pasando por el vientre de su madre, siendo bebe, niño, adolescente, adulto… Cumpliendo la justicia de Dios en su vida, obedeciendo lo que Dios le pedía. Y Dios le pidió al fin de sus días no evitar ser crucificado, sino hacerlo por obediencia para salvar al ser humano. Este es el gran proyecto de Dios desde antes de la fundación del mundo. Que un Hombre Justo muriese, rompiendo así la ley de la muerte, pues la muerte es causa de la injusticia. Entonces Jesús fue muerto, pero la muerte no pudo con Él pues fue completamente justo, y por eso resucitó En Él está la oferta divina de vida espiritual.

Me he alargado, pero el tema lo requería. Gracias por tu paciencia.

El pez que se muerde la cola

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hay algo importante que nos transmite la Biblia, es el hecho de que el pecado nos aleja de Dios. Si indagamos en el tema nos daremos cuenta de que también se da otro hecho, que sin Dios no podemos sanarnos del pecado. Entonces, ¿no es esto algo imposible de resolver?

Explicaré una história que puede hacernos entender este hecho:

Moisan es un hombre que vino a Barcelona hace cinco meses. Vino de Rumanía, esperando encontrar en Barcelona una mejora de calidad de vida, ya que en Rumanía los sueldos son muy bajos (de 100 a 200€ el salario mensual obrero), pero sin embargo sucede que la comida, los electrodómesticos y todo lo que uno necesita para vivir está a precio europeo, es decir, que las cosas vienen costando lo que aquí.

La gente se ve obligada a tener sus propios huertos con el fin de tener algo que comer, y la vida es muy difícil allá.

Moisan vino a Barcelona sin papeles, pero le dijeron que podría conseguirlos si venía aquí. Los primeros días en la ciudad fueron un sin fin de frustraciones. Se vió en las calles, buscando un trabajo que no encontraba por el hecho de que no tenía papeles.

Esto le hizo ver que tenía necesidad de papeles urgente. Se informó en la oficina correspondiente, y le dijeron que la única opción que tenía era conseguir un contrato de trabajo, y que entonces le tramitarían los papeles.

Recorrío las calles de Barcelona pensando en que con la promesa de que le hiban a hacer los papeles le harían un contrato, pero no tardó en darse cuenta de que no lo conseguiría. Todos los empresarios le decían que no podían hacer un contrato a alguien que no tenía papeles.

Cinco meses de fría soledad, de lagos de frustración, lágrimas que mojaban su manta ya sucía de las guerrillas nocturnas de subsistencia.

Un día mientras dormía se le acercó un hombre y lo despertó. Le preguntó su nombre y se interesó por su situación. Moisán le contó su história y la encrucijada en la que se había visto envuelto. Moisán hacía mucho tiempo que no conversaba con alguien en confianza, sintió un gran alivio.

Jesús, el hombre que se le acercó, le preguntó si estaría dispuesto a trabajar en su empresa. Los ojos de Moisán se iluminaron, había oído hablar que algunos empresarios ofrecían trabajo sin contrato para los sin papeles… Sintió una gran alegría pues cada vez le resultaba más dificil encontrar el modo de subsistir y de llevarse algo a la boca. Pero Jesús le aclaró que quería hacerle un contrato laboral, para que obtuviese sus papeles. Moisán empezó a saltar de alegría, con lágrimas en los ojos y la cara mojada por ellas, le preguntó a Jesús que qué quería a cambio… Jesús le dijo que lo único que le hiba a exigir es que cumpliese en el trabajo, él le hiba a enseñar un nuevo oficio, le hiba a dar todas la herramientas y formación necesaria para que aprendiera a hacerlo…

Así empezó una relación de amistad entre un empresario y un sin papeles…

Esta história nos expresa el mismo conflicto que tenemos en el marco espiritual. De igual modo que Moisan no podía encontrar trabajo sin papeles y no podía conseguir papeles sin trabajo, nos ocurre que el pecado nos separa de Dios pero no podemos ser libres del pecado sin la ayuda de Dios. De allí que surja Jesús, hecho hombre para lograr que podamos acercarnos a Dios y ser libres del pecado.

La primera Red Social (1)

Tiempo de lectura: 2 minutos

Voy a comenzar una serie sobre lo que creo que es justo llamar como “la primera red social”, ya que como iremos viendo el cristianismo en sus inicios fue un movimiento hermoso que traspasó fronteras, moviendo a gente de diferentes posiciones sociales y culturas, unidos en un mismo sentimiento, apasionados por haber conocido el Evangelio.

El libro de Hechos relata la historia de los primeros cristianos una vez Jesucristo había muerto y resucitado, y los había dejado. Pero no fue un abandono lo que les dejó, sino vida espiritual.

Pronto surgieron las primeras consecuencias del legado que dejó Jesús, pues aquellos a los que llamaban del “Camino” comenzaron a crear una gran comunidad, una gran red social donde todos eran tratados por igual, donde los que tenían más cubrían las necesidades de los que les faltaba, llenos de alegría y humildad, ganándose buena reputación con sus vecinos.

Esto lo vemos relatado en Hechos 2: 44-47:

Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.

Quizás penséis, como yo he pensado algunas veces, que se trató de un sistema comunista, pero la cosa va mucho más allá de eso.

Lo que le pasó a esa gente es que comprendieron que tenían una realidad eterna. Jesús los había rescatado de su callejón sin salida, les había llevado de tener un gran problema con el Dios Santo y Justo a ser perdonados y amados por ese mismo Dios. Sus vidas habían cobrado un valor tremendo, vivían sus días desprendidos de lo que aquí poseían porque estaban convencidos que Jesús cumpliría Su promesa de llevarlos con Él a lo Eterno. No miraban lo eterno como un alargamiento infinito de la vida, sino una vida de una calidad infinitamente mayor. No por la superficialidad de lo que aquí consideramos calidad, sino porque habían conocido a Jesús y habían comprendido la auténtica calidad.

Se amaban, compartían, se alegraban juntos, eran humildes… ¿Es la imagen que tienes de la religión? No te conformes con distorsiones humanas, coge una Biblia y leela para verlo… seguro que encontrarás muchas cosas que te cuestan comprender, verás a un Dios con el que tu corazón puede que salte lleno de rabia… pero de qué necesitarías ser salvado si vieses a Dios y estuviese al 100% amoldado a todo lo que tu piensas y sientes. Pero también he de decirte que otras cosas te sorprenderán, romperán tus esquemas sobre quién fue Jesús y qué es en realidad el cristianismo.

¿Te animas?

¿Qué razones hay para pensar en un mundo mejor?

Tiempo de lectura: 1 minutos

No cabe duda que los anuncios de Coca-Cola siempre intentan (y consiguen) transmitir buen rollo, y en su último anuncio no se han quedado atrás, haciendo honor a su marketing y expresando que su bebida es de las cosas buenas de este mundo.

El anuncio es el siguiente:

Las razones que expone el anuncio son estas:

1. Más peluches que tanques.

2. Más música que desplome bursátil.

3. Más donantes de sangre que corruptos.

4. Más tapetes en las casas diciendo “bienvenido” que muros en el mundo.

5. Más madres haciendo pasteles que cientificos creando armas nucleares.

6. Se imprimen mas billetes de Monopoly que dolares.

7. Mas videos divertidos en internet que malas noticias.

8. Amor tiene más resultados en Google que Miedo.

9. Más parejas buscando un hijo que personas diciendo que todo va a ir peor.

10. Más gente compartiendo una coca-cola que armas vendidas en el mundo.

Las comparaciones son trascendentes, por lo que, no pienses en negativo, no te cuestiones, no te preocupes, no te muevas… piensa en peluches, diversión, alegría, bondad y se positivo… eso sí, no te olvides de compartir tu Coca-Cola.

¿Te conformas?